Con las Banderas de Germán

Compartir

Viendo el afiche que convoca al acto de homenaje a Germán Abdala de ATE Capital este 13 de julio, me pongo a pensar en lo que tantas y tantos nos preguntamos varias veces: ¿sería hoy Germán parte del proyecto K o estaría dentro del partido UP de Víctor De Gennaro y por ende en el FAP?

De todas maneras y más allá de los espacios partidarios, yo creo que habría seguido junto a Víctor, como estuvo toda su vida, pero entiendo y acepto que estas afirmaciones no pueden ser exactas ni tengo la verdad revelada como para afirmar con seguridad donde estaría hoy partidariamente hablando.

Pero más allá de que, como tantos compañeros y compañeras de ATE, me siento un poco dueño y continuador de su ejemplo, mucho más que tantos que se llenan la boca hablando de él y casi ni lo conocieron, hay dos cosas de las que estoy absolutamente seguro. Una es que seguiría siendo peronista y la otra es que jamás se habría equivocado de que lado estar con respecto a esta disputa entre los trabajadores y el gobierno o el Partido gobernante.

Germán siempre reivindicó como fundamental ser coherente con su condición de clase y eso le hizo ver debajo del agua. Por eso cuando el menemismo arrasaba con las conquistas de nuestro pueblo, él, que había sido elegido en las filas del PJ como diputado nacional, no dudó y fue leal a ATE y la incipiente CTA, antes que al Partido!!

Respecto a la CTA, tampoco tengo dudas: estaría con la que lucha, con la que no recibe órdenes de ningún ministro, con la que no baja las banderas, con la que no traiciona, con la de la calle Lima. Con la CTA en la que estamos sus compañeros de toda la vida, los que seguimos construyendo con su sabia guía, los que creemos que “algún día habrá dirigentes que cambien todas estas leyes contrarias a los trabajadores y que no nos apuramos porque sabemos que nuestro camino es complejo, difícil, pero nuestro” y no se lo debemos más que a nuestros compañeros y compañeras, nunca a un patrón, ni a un grupo económico, ni a un partido político ni a un Gobierno; solo y solamente a los trabajadores.

Así que frente a este nuevo aniversario debemos reafirmar estas convicciones, ATE y CTA jamás serán de nadie en particular. Y mucho menos de quienes pretenden embanderarla con este gobierno o cualquier otro, aunque sea el más revolucionario y ejemplar que jamás hayamos visto. Las organizaciones de los trabajadores debemos ser totalmente autónomas, lo que no significa ser indiferentes a las transformaciones que profundicen la democracia.

Por eso querido Germán…HASTA LA VICTORIA, SIEMPRE!!!!